Las etiquetas medioambientales juegan un papel crucial en la actualidad, permitiendo identificar el impacto ambiental de los vehículos y regulando su circulación en las ciudades. En 2025, la clasificación de etiquetas sigue evolucionando para adaptarse a las nuevas normativas y reducir la contaminación. Conocer estas etiquetas es fundamental para los conductores, ya que afecta desde la circulación en zonas urbanas hasta los impuestos y beneficios fiscales, por ello, hemos elaborado una guía completa de las etiquetas de vehículos disponibles en 2025.
Contenido del artículo
Evolución de las etiquetas medioambientales
Las etiquetas medioambientales fueron creadas para reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire en las ciudades, identificando los vehículos más y menos contaminantes. Inicialmente, se basaban en normativas europeas (Euro 3, 4, 5, 6), pero se introdujeron restricciones más estrictas y se impulsaron incentivos para vehículos más eficientes.
Las primeras ciudades españolas en implementar estas etiquetas fueron Madrid y Barcelona, con la creación de sus Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Madrid Central, lanzada en 2018, y la ZBE permanente de Barcelona, activa desde 2020, limitan el acceso a los vehículos más contaminantes. Otras ciudades, como Sevilla, Valencia y Bilbao, han seguido este ejemplo.
En 2025, los criterios se han ajustado para restringir aún más la circulación de los vehículos más contaminantes, excluyendo algunos modelos que antes se beneficiaban de etiquetas favorables. Estos cambios incluyen nuevas regulaciones para híbridos enchufables, modificaciones en la etiqueta ECO y posibles restricciones para los vehículos con etiqueta B, promoviendo una movilidad más sostenible.
Clasificación de etiquetas para vehículos en 2025 de la DGT
Etiqueta Cero Emisiones (Azul)
Esta etiqueta se asigna a los vehículos más ecológicos, aquellos que generan las menores emisiones contaminantes y contribuyen a la reducción de la huella de carbono en las ciudades. Corresponde a:
Vehículos eléctricos de batería (BEV)
Funcionan exclusivamente con electricidad, sin motor de combustión interna, lo que los hace completamente libres de emisiones durante su uso.
Vehículos eléctricos de autonomía extendida
Incorporan un pequeño motor de combustión que actúa como generador para recargar la batería cuando se agota, pero su propulsión es completamente eléctrica.
Vehículos híbridos enchufables (PHEV)
Solo aquellos con una autonomía eléctrica superior a 40 km reciben esta etiqueta, ya que pueden realizar trayectos urbanos sin emisiones si se usan correctamente.
Los vehículos con etiqueta Cero disfrutan de ventajas como acceso libre a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), bonificaciones en estacionamiento regulado y peajes, e incentivos fiscales en muchas ciudades españolas.

Etiqueta ECO (Verde y Azul)
La etiqueta ECO se otorga a vehículos con bajas emisiones, aunque no completamente libres de ellas. Incluye:
Vehículos híbridos no enchufables (HEV)
Combinan un motor de combustión con un sistema eléctrico que asiste en la conducción, reduciendo el consumo de combustible y las emisiones en entornos urbanos.
Vehículos híbridos enchufables (PHEV)
Con una autonomía eléctrica inferior a 40 km, estos coches pueden funcionar en modo eléctrico en recorridos cortos, pero dependen del motor de combustión en trayectos largos.
Vehículos de combustibles alternativos
Automóviles que usan gas natural comprimido (GNC), gas licuado de petróleo (GLP) o gas natural licuado (GNL), ya que estos combustibles generan menos emisiones que la gasolina o el diésel.
Los vehículos con etiqueta ECO también reciben beneficios, aunque menores que los de la etiqueta Cero, como descuentos en peajes y estacionamiento regulado, así como acceso a algunas zonas de tráfico restringido.
Etiqueta C (Verde)
La etiqueta C se asigna a vehículos con motores de combustión interna más modernos y eficientes que cumplen con los estándares europeos de emisiones más recientes. Se otorga a:
Vehículos de gasolina matriculados a partir de 2006
Deben cumplir con las normativas Euro 4, 5 y 6, lo que garantiza que generan menos emisiones que modelos anteriores.
Vehículos diésel matriculados desde 2014
Para obtener esta etiqueta, deben cumplir con las normativas Euro 6, que incluyen restricciones más estrictas sobre emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas contaminantes.
Aunque estos vehículos aún tienen restricciones en algunas Zonas de Bajas Emisiones, pueden circular sin problemas en la mayoría de ciudades y suelen beneficiarse de menores tasas impositivas en comparación con coches más contaminantes.
Etiqueta B (Amarilla)
Esta etiqueta se asigna a vehículos más antiguos que, aunque cumplen con ciertos estándares de emisiones, generan una mayor contaminación en comparación con los modelos más modernos. Se aplica a:
Vehículos de gasolina matriculados desde el año 2000
Deben cumplir con la normativa Euro 3, lo que significa que generan más emisiones que los vehículos con etiqueta C, pero menos que los más antiguos sin distintivo.
Vehículos diésel matriculados desde 2006
Cumplen con la normativa Euro 4, pero sus emisiones de partículas y NOx siguen siendo considerablemente altas en comparación con modelos más recientes.
Los vehículos con etiqueta B enfrentan restricciones cada vez mayores en las ciudades con Zonas de Bajas Emisiones y podrían verse excluidos de ciertas áreas en los próximos años.
Cambios implementados en 2025
Redefinición de la Etiqueta Cero
Los híbridos enchufables con poca autonomía eléctrica quedan fuera de esta categoría. Solo los vehículos que realmente reduzcan emisiones y sean sostenibles recibirán la etiqueta, asegurando que los modelos «Cero» tengan un impacto ambiental positivo.
Nuevos criterios para la Etiqueta ECO
Algunos híbridos no enchufables perderán esta clasificación si no cumplen con los nuevos límites de emisiones. También se endurecen los requisitos para los vehículos a gas (GNC, GLP), garantizando que solo los modelos con bajas emisiones conserven la etiqueta.
Actualización de la Etiqueta C
A partir de 2025, solo los vehículos que cumplan con la normativa Euro más reciente (Euro 6 o superior) mantendrán la etiqueta. Modelos más antiguos, aunque en su momento cumplieron la normativa, podrán perderla si no alcanzan los nuevos requisitos.
Posible eliminación o restricción de la Etiqueta B
Los vehículos con esta etiqueta, generalmente modelos más antiguos, podrían enfrentar restricciones en Zonas de Bajas Emisiones. Debido a sus mayores niveles de contaminación, su acceso a ciertas áreas urbanas será más limitado.
Implicaciones para los conductores

Restricciones de circulación en Zonas de Bajas Emisiones (ZBE)
Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) se han implementado para mejorar la calidad del aire en áreas urbanas contaminadas. Los vehículos sin etiqueta medioambiental y aquellos con las etiquetas B y C enfrentan restricciones cada vez más severas en estas zonas, lo que les impedirá circular en muchas ciudades, especialmente en horas punta.
Estas medidas buscan reducir las emisiones contaminantes y promover vehículos más sostenibles, como los eléctricos y los híbridos. A medida que las normativas se endurezcan, se espera que se limiten aún más las áreas accesibles para vehículos con etiquetas B y C.
Beneficios fiscales y ventajas para vehículos ECO y Cero
Los vehículos que cuenten con etiquetas medioambientales de tipo ECO o Cero disfrutan de una serie de beneficios fiscales y ventajas importantes diseñadas para incentivar la adopción de vehículos más ecológicos y reducir la huella de carbono del transporte. Los conductores de vehículos eléctricos, híbridos enchufables y aquellos que usan combustibles alternativos disfrutan de varios beneficios como:
Acceso sin restricciones a Zonas de Bajas Emisiones (ZBE)
Los vehículos ecológicos, como los eléctricos e híbridos, tienen la ventaja de poder acceder sin restricciones a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), que son áreas urbanas con altos niveles de contaminación. Esto les permite circular libremente por zonas donde otros vehículos convencionales tienen prohibido el acceso o están sujetos a limitaciones, lo que facilita el desplazamiento y contribuye a la reducción de la contaminación ambiental.
Beneficios fiscales
Los propietarios de vehículos ecológicos pueden disfrutar de una serie de beneficios fiscales que ayudan a reducir sus gastos anuales. Esto incluye descuentos significativos en los impuestos de circulación, bonificaciones en el estacionamiento regulado, e incluso exenciones o reducciones en los peajes de autopistas y vías rápidas. Estos incentivos hacen que la compra y el uso de un vehículo sostenible sean más atractivos económicamente para los usuarios.
Incentivos gubernamentales
Muchos gobiernos locales y nacionales están implementando políticas de apoyo a la movilidad sostenible, ofreciendo incentivos económicos como ayudas directas y subvenciones para la compra de vehículos ecológicos. Estas ayudas pueden cubrir una parte significativa del coste de adquisición, lo que facilita la transición hacia opciones de transporte más limpias y eficientes, al mismo tiempo que contribuyen a la reducción de la huella de carbono.
Reducción de costes operativos
Los vehículos eléctricos e híbridos tienen una ventaja considerable en términos de costes operativos, ya que requieren menos mantenimiento que los vehículos tradicionales de combustión interna. La ausencia de partes móviles complejas y el menor desgaste de componentes como los frenos contribuyen a una vida útil más larga y menores gastos de reparación. Además, el coste por kilómetro es generalmente más bajo debido al menor precio de la electricidad comparado con los combustibles fósiles.
Estos beneficios no solo favorecen a los conductores de vehículos más limpios, sino que también contribuyen a mejorar la calidad del aire y fomentar el uso de tecnologías más limpias, apoyando la transición hacia una movilidad más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Recomendaciones para los propietarios de vehículos
Mantente informado sobre las normativas de emisiones y revisa la etiqueta medioambiental de tu vehículo. Evalúa opciones de movilidad más sostenibles para evitar restricciones en zonas urbanas.
Evaluación del vehículo actual
Es clave revisar la etiqueta medioambiental del vehículo, ya que influye en su eficiencia y en las restricciones que podría enfrentar en Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Conocer su clasificación permite anticiparse a futuras limitaciones y garantizar su viabilidad en entornos urbanos. Esta información puede consultarse en el permiso de circulación y debe considerarse antes de tomar decisiones sobre su uso.

Opciones de actualización o sustitución
Si el vehículo actual tiene una etiqueta menos eficiente, como B o C, y se prevé que las restricciones en ZBE se endurecerán en el futuro, puede ser una opción inteligente considerar actualizar o sustituir el vehículo por uno con una etiqueta más limpia, como la ECO o la Cero.
Alternativas de movilidad sostenible
Además de actualizar o sustituir el vehículo, existen varias alternativas de movilidad sostenible que contribuyen a reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire en las ciudades. Adoptar estas opciones no solo es beneficioso para el medio ambiente, sino que también puede mejorar la movilidad urbana, evitando atascos y facilitando el acceso a zonas que de otro modo serían difíciles de alcanzar con un vehículo privado. Algunas de estas alternativas incluyen:
Transporte público
Usar trenes, autobuses o metros reduce el número de vehículos en las carreteras y disminuye las emisiones de gases contaminantes.
Vehículos compartidos
Servicios de coche compartido o carpooling permiten reducir la cantidad de vehículos en circulación, promoviendo un uso más eficiente de los recursos.
Bicicletas y patinetes eléctricos
Son opciones ecológicas y económicas para trayectos cortos, especialmente en zonas urbanas donde el tráfico es denso.
Uso de vehículos eléctricos de alquiler
Es posible alquilar vehículos eléctricos cuando sea necesario, evitando la compra de un coche propio y reduciendo la huella de carbono.
¿Qué pasará en 2025 con los coches sin etiqueta?
Los vehículos sin etiqueta enfrentarán mayores restricciones, especialmente en ciudades con Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). En algunas áreas, su circulación estará prohibida, limitando su acceso a centros urbanos. Además, podrían verse afectados por aumentos en impuestos o peajes ecológicos. Se recomienda considerar alternativas más sostenibles para evitar inconvenientes.
¿Cómo comprobar el distintivo medioambiental que me corresponde?
Los conductores pueden verificar su etiqueta medioambiental a través de la web de la DGT ingresando la matrícula del vehículo. También pueden consultar el permiso de circulación, donde suele figurar la clasificación ambiental. En caso de dudas, es posible acudir a una estación de ITV o contactar con la DGT. Mantener esta información actualizada ayuda a evitar restricciones imprevistas.
Etiquetas medioambientales en el extranjero
Muchos países europeos cuentan con sistemas similares de clasificación ambiental para los vehículos. Antes de viajar, es importante revisar las regulaciones específicas de cada país para evitar multas o restricciones. En algunos casos, es necesario solicitar una pegatina especial para circular en determinadas zonas. Informarse con antelación garantiza una movilidad sin contratiempos.
Las etiquetas medioambientales en 2025 son una herramienta clave para mejorar la calidad del aire y regular el tráfico en zonas urbanas. Con los nuevos cambios, es importante que los conductores se mantengan informados y tomen decisiones estratégicas sobre sus vehículos para evitar restricciones y aprovechar los beneficios de la movilidad sostenible.
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